Make your own free website on Tripod.com

VERANO

MARCELO SARACENO

Un pájaro vivía en mí. Juan Gelman ORILLAS desde el mar así me encuentro yo siempre volviendo al mundo así como llego me voy y la palabra en la voz NUNCA vuelvo después del naufragio y encuentro los muebles como antes de haberme perdido me rescato detrás de tu mirada detrás de retratos que me persiguieron y me volvieron a dañar como aquella vez nunca aprendimos a no querernos NAÚFRAGO cuesta demasiado mi ausencia y después... vuelvo a mirarte SOÑADORA bordaste golondrinas en las mangas... siempre quisiste saber cómo era eso de volar VERANO ave sin alas que aprende a volar sol de cuarzo deshace en la piel un deseo no nacido una lluvia no hace tormenta una caricia no hace al amor CORAZÓN DE MADERA sobre la cama sólo quedan recuerdos de dos títeres rotos dos cuerpos que aún se buscan entre hilos y ojos cerrados OLVIDADOS me has quemado de lágrimas los ojos me has dejado huido el corazón sólo un soplo de luna me arropa sólo un recuerdo dormido me queda me has dejado roto el amor LA SEGUNDA PIEDRA llegan las olas de este mar abierto al verano como no ha llegado la carta del amante desesperado extraño la nostalgia que se pierde ante las puertas de la mente que trata de encontrar una respuesta una noche estrellada frente al mar: lanzo la segunda piedra esta vez pensando en vos FÉNIX que nace del viento y sobrevuela los mares tus alas traen aromas de otros mundos luz del cielo que estalla en llamas... se desvanece en cenizas de un silencio que no acaba ALMA NACIENTE antes del Lucero las estrellas dejan de ser algo muere frente a ellas y se hunde en el espacio para no volver antes que amanezca las estrellas lloran su dolor AGITADA ESPERANZA con el sol en los labios como alimento de los días navego las primeras aguas de este día que nace llevando un capullo de luz que no logro olvidar y es pura alegría salir a tiempo del desamparo que anuda mi alma con la tuya VISLUMBRE DE LUZ llega el verano con las manos bien abiertas y sus brazos dorados elixir que viaja en las plumas de las aves en el color de los árboles en los arroyos caudalosos nubes de tardes ya remotas que dan nueva forma a mis sueños que han sido coronados por una nueva esperanza TEMPRANERA dejo de ser anónimo con el amanecer hasta el último crepúsculo la rama oscura extraña crece la libertad desde mis pies... y se rasga la seda del alma con el primer suspiro del día FULGOR luz del alba que acaricia mis mejillas y convierte mi dolor en hombre rostro que regresa desde el poema olvidado luz que derrama un destello de lágrimas sobre mí CUSTODIOS los árboles escoltan el camino lo protegen del verano y las tempestades solitario el camino cruza el bosque esmeraldas de la tarde lo acompañan atraviesa las sombras zigzagueante es arrullo de silencio el canto de las aves JACARANDÁ verano que resplandece lila de fulgores y el sol que desciende entre las hojas árbol en flor campanillas de luz silencios azules cáliz de viento que detiene el tiempo sobre las ramas son refugio de aves las sombras de tu altura Jacarandá: el cielo se funde en tus flores DOS VERDADES dentro de sus vaivenes nos liberó la vida ni el uno ni el otro cabe en nosotros y nos mentiremos hasta hacer una verdad mejor CLAROSCUROS hoy mi pensamiento se desnuda frente al espejo acomoda su cabeza llena de viento y huye por la ventana sin verano haz de hielo corroído por el sol por un claroscuro desconocido... hoy mi pensamiento se desnuda frente al espejo GIRASOLES refugios para la abeja dulzura para los ojos dueñas del viento doradas coronas y un cielo infinito amarillo el sol siembra la tierra DESTINO hoy no somos el atardecer el crepúsculo nubló nuestros ojos no hicieron falta las palabras de la mano vamos sin siquiera mirarnos RÉQUIEM que entonan las ramas cuando las mece el viento gemidos en la boca del pájaro que no sabe volar llanto para la hora exacta en que la vida se detiene INSOMNIO no pido perdón ni acudo a una pasión dormida sólo cae un desgarrador trozo de vidrio que desnuda mi ser ¡voces de un pasado no tan lejano..! y los ojos abiertos UNA NOCHE CON CHARLIE SHAVERS "El mundo en una cuerda..." C.S. jazz entre brillantes luces madrugada olvidada de trompeta indomable un whisky áspero y amargo entre mujeres de mala suerte el mundo es una cuerda y la trompeta con su nombre no conoce el día gritos y recuerdos dibujan en el humo una madrugada renacida BAR DE LOS INSOMNIOS ¿cuántos vasos de este maldito whisky tendré que tomar para olvidarte? en todos flota tu rostro en todos cabe una promesa la noche sostiene a sus rehenes en el bar de los desesperados las botellas saciadas de rencores y nostalgias el alcohol deja en la sangre resabios de la vida que se perdió ERRORES no vale esconderse en el maquillaje corrompe y duele un rostro en la sombra clausurado por la codicia no vale renacer en el alcohol cuando todo pierde sentido cuando el corazón insiste en el abandono y desaparece con el último verso PIEDRA DE LA NOCHE llega un murmullo ávido de estrellas a mis oídos de caracol y bebo todos los secretos de su copa de piedra misteriosa de sal RUEGO ¡alivio de una palabra en el agua! un rasguño no alcanza para herir este cuerpo hecho de viento ilumino mi ruego y lo arrojo como oración al mar RECOSTADO A ORILLAS DEL VERANO sobre la arena tibia haces de luna... clava dagas la noche vagabunda fantasías de sueño algo desciende y se transforma en breve rumor... pesa el silencio los párpados cerrados intuyen mundos armoniosos y una brisa estelar invade al cuerpo dormido que se demora en el silencio entre las olas PROFUNDA INTIMIDAD dormir y caer... caer dentro de un pozo donde el cuerpo inmóvil se suspende en el aire la noche se va mar adentro algunos sueños simulan ser manos y acarician las sombras y el tiempo deja de existir CLARO AZUL al día de hoy le faltan matices que fueron escondidos entre sombras y universos en rostros pasados al día de hoy lo llenas tú con tu sonrisa tu mano en mi mejilla tus pupilas de cielo claro en las mías: tu rostro presente EL SUEÑO QUE NO ACABA en mi vida jamás he visto unos ojos tan azules al mirarte se desvanecen mis sentidos flotando a la par de cara a nuestro único cielo somos el reflejo mismo del azul y del ensueño tomados de la mano - a la deriva - nos miramos en medio del deseo jamás vi unos ojos tan azules como los tuyos... y me fundo en ellos llevándote una y otra vez al interior de un mundo donde no existe el regreso PASOS DE MUJER tan pura ella con su rostro de nube y los ojos azules como la lluvia cabello de nieve sonrisa de agua perfume de cielo tan pura ella desnuda de lirios DE AMANTES bailamos la danza dionisíaca nos desnudamos rodamos sobre la cama en un plano inclinado hacia un solo destino y el tiempo desaparece en el éxtasis gritado DESDE LA ORILLA perdí tanto tiempo buscando el lugar donde sueñan las cigarras al reposo guerrero de estos tiempos veloces llega un recuerdo: fui un náufrago y fracasé en mil intentos por alcanzar la orilla LIGERO al atardecer la tormenta calmó su fuerza y las aves bajaron a la playa ahora un aire liviano me acompaña en el muelle se transforma entre olas y rocas razón incontenible de plata y de mar PÚRPURA Y CIELO el sol entre los árboles... un agudo crepúsculo se pronuncia la tarde cierra los ojos me roza el cuerpo una brisa fresca fin del verano en la piel recostado sobre la gramilla también mis párpados caen EL VACÍO SOBREVIVE siento el silencio de la noche que me envuelve la ciudad en sombras nada entiende de quietud me siento solo en este mundo viéndolo todo no intento decir nada el vacío sobrevive a la palabra DESPIERTO me quedo boca arriba y me doy cuenta de que no pertenezco no existe la audacia sin decisión nunca hubo calma en el sosiego despierto en otro mundo lejos de la realidad que me ahoga y me vuelvo a inventar ESPEJO DE OTOÑO fue algo sin destino lo que partió de mis manos el tiempo encontró su lugar en los nidos de mi rostro y no fui yo quien volvió a volar otra vez desde el ayer fue algo sin destino lo que partió de mis manos y fue súplica en el viento la caricia que no llegó HACIA EL SOL no siempre es llama la esperanza laberinto de espejos y violetas me rozan una a una las caricias del ocaso se comprime la tierra y se libera el hombre huyo por arreboles y sé que nunca más volveré a pisar este suelo